El video que van a a ver sí salió en la TV. Con y todo lisuras, salió. Porque algunos hechos deben ser vistos tal y como son, sino se desvirtúan. Cuando lo veo, me río y me río y me recontrarío. Y eso es lo que no dije en TV, que hasta ahora me río cuando lo veo. Jajajajaja... "No, a mí me indigna", me dijo un amigo. Depende de cada uno.
Horacio "La Pepa" Baldessari es un famoso entrenador argentino de fútbol, quien hizo estas declaraciones después del partido que su equipo Juan Aurich de Chiclayo perdió ante Sport Vallejo de Trujillo 2-1 (sábado 17 de noviembre - Estadio "Mansiche"). Atentos con lo que pasa al final del video. Para que se rían tienen que saber que a mitad de semana, la "Pepa" fue denunciado por presunta estafa con visas.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
sábado, 1 de diciembre de 2007
Credenciales CADE
Yo veía que a todos los periodistas le daban sus credenciales y entraban a la CADE sin ningún problema. A mí no me pasó lo mismo. Me quedé sin CADE.
Los días anteriores me había preparado, leyendo artículos y comentarios sobre la Conferencia Anual de Ejecutivos. El jueves, día inaugural, me levanté temprano y tuve que vestir formalmente (tengo peros para eso). Y a la hora de la hora me sucedió algo absolutamente increíble: las credenciales para mí y mi camarógrafo las tenía otra persona, ligada a la empresa donde trabajo, pero que usaría las acreditaciones con el fin de acudir como asistente y no para cubrir el evento.
“Necesitamos cubrir, señor”. “Sí, lo sé. Pero no es mi culpa. A mí me han mandado a recoger las credenciales”.
Esperé hasta media mañana. Había entrevistado a Luis Iberico y a Juan Paredes Castro, pero no era nada. Se me iba el tiempo. Tenía que seguir entrevistando pero a empresarios y políticos; sin embargo, no podía entrar a donde estaban por las benditas credenciales. No aguanté más y nos fuimos.
Al segundo día: “Te damos las credenciales para que vayas en la mañana, pero al mediodía las devuelves”. “¿Quéee?” “Así han dicho”. Con ese escaso tiempo, terminé estando sólo tres minutos en la Conferencia. Tres minutos y con una cámara inservible, sin baterías. Tres minutos de impotencia brava.
Tercer día: es sábado, no trabajamos. Hoy sería la excepción porque es la clausura de la CADE, la reivindicación. Mi camarógrafo me despierta a las 9 de la mañana. “Oe, ¿tas en el canal?”. “No”. “¿Vas a ir a la CADE?”. Seguí durmiendo.
Los días anteriores me había preparado, leyendo artículos y comentarios sobre la Conferencia Anual de Ejecutivos. El jueves, día inaugural, me levanté temprano y tuve que vestir formalmente (tengo peros para eso). Y a la hora de la hora me sucedió algo absolutamente increíble: las credenciales para mí y mi camarógrafo las tenía otra persona, ligada a la empresa donde trabajo, pero que usaría las acreditaciones con el fin de acudir como asistente y no para cubrir el evento.
“Necesitamos cubrir, señor”. “Sí, lo sé. Pero no es mi culpa. A mí me han mandado a recoger las credenciales”.
Esperé hasta media mañana. Había entrevistado a Luis Iberico y a Juan Paredes Castro, pero no era nada. Se me iba el tiempo. Tenía que seguir entrevistando pero a empresarios y políticos; sin embargo, no podía entrar a donde estaban por las benditas credenciales. No aguanté más y nos fuimos.
Al segundo día: “Te damos las credenciales para que vayas en la mañana, pero al mediodía las devuelves”. “¿Quéee?” “Así han dicho”. Con ese escaso tiempo, terminé estando sólo tres minutos en la Conferencia. Tres minutos y con una cámara inservible, sin baterías. Tres minutos de impotencia brava.
Tercer día: es sábado, no trabajamos. Hoy sería la excepción porque es la clausura de la CADE, la reivindicación. Mi camarógrafo me despierta a las 9 de la mañana. “Oe, ¿tas en el canal?”. “No”. “¿Vas a ir a la CADE?”. Seguí durmiendo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)